domingo, 22 de mayo de 2011

"Se vienen las Olimpíadas Colegiales de Poesía, y la Falcone participa!"



La   A.P.O.A es la Asociación de Poetas Argentinos, una entidad que cada año convoca a las escuelas de todo el país para que los chicos escriban y muestren sus poemas; desde nuestra escuela trataremos de estar presentes en el evento, con los textos que ya se reciben en la biblioteca y que pertenecen a nuestros jóvenes poetas y compositores, lectores y escritores que en esta etapa cursan la secundaria con gran entusiasmo por transmitir y comunicar ideas, percepciones, otras miradas posibles de una realidad compleja y cambiante, pero desde un foco netamente juvenil.

Muchos son los chicos y chicas de la escuela que, a la biblioteca, vienen en busca de la poesía; así han salido en préstamo libros como "Espantapájaros", de Oliverio Girondo, la antología poética de Federico García Lorca, la poesía de Alejandra Pizarnick, entre otros poetas que están a disposición de los lectores.
Y es que la poesía siempre ha sido un género de alto impacto, de palabras breves y justas o exactas, tal vez resulte el género más difícil dentro de los géneros literarios , porque en muy poco espacio y con pocas palabras debe condensar ideas fuertes, impactantes, que al lector lo parta como un rayo, que lo deje tambaleante y pensante.

Algo de eso hay en la escritura de Pedro Mairal, el poeta al cual cito hoy en el blog, cuya lectura me impactó por su lenguaje, por sus temas, por sus personajes, porque de algún modo toca mi social-histórico y mi lucha diaria por sobrevivir en un sistema que actúa como una máquina de excluír y triturar los sueños.
 Y un poco los poemas de Pedro hablan de eso, de ese realismo en el que estamos inmersos, sus protagonistas pueden tranquilamente ser un jubilado,o un consumidor de supermercado, una empleada que viaja en subte o una estudiante de letras o un argentino que muere en la cola de un banco,también un amante que está pensando en dejar a su pareja.
A veces de cómo un hecho policial ;visto por t.v.,es procesado por nuestra percepción ,puede salir un poema como ocurre con el último de los que les copié para esta entrada; se titula "Testigo Ocular".

Ahí está el plus de su poesía: en la sencillez, el lenguaje que es familiar y sus versos cortos, breves, contundentes; como un cachetazo que te despierta para decirte que a pesar de ser dura la realidad está cargada de poesía y de belleza; sólo hay que saber mirar y animarse a nombrar!.





CONSUMIDOR FINAL 

    en el supermercado la cajera

con su uniforme rojo me pregunta

¿consumidor final?

yo contesto que sí

y pienso ese soy yo,

el último consumidor,

el último eslabón de la cadena,

carnívoro final pesificado,

el último testigo del derrumbe final,

el que se come a todos los demás,

el que se comió lo que quedaba,

el que lleva en el carro

mamíferos trozados en bandejas

envueltos en celofán, sus miembros fríos,....(fragmento)

                                                                                             Pedro Mairal


                                                                        
(publicado en Buenos Aires, en 2003 por la editorial bajo la luna)

     Para entusiasmarlos y recomendarles  este género de la síntesis por excelencia hoy les pido que lean a continuación tres poemas de este autor argentino, Pedro Mairal, su libro se titula "Consumidor Final"-no se lo pierdan porque habla de lo que a diario vivimos los habitantes de esta ciudad.

      Pedro escribe cuentos y novelas, tuve oportunidad de conocerlo cuando se realizó el Foro Internacional del Libro y la Lectura en el Chaco,


en la ciudad de Resistencia ; también a él como a mí le impactaron los lapachos chaqueños ; unos árboles que ,en agosto ,pintan la ciudad de colores naranjas, rosados,amarillos y blancos ,en una paleta colorida  de vegetación que permite al caminante detenerse y rendirse ante una naturaleza exótica, imponente, que invita a preguntarse por el tamaño de la propia existencia,
uno camina esas veredas cubiertas de lapachos y experimenta la realidad desde otra perspectiva ; una posibilidad que a diario omitimos por la vorágine de lo cotidiano y los ritmos que la rutina con sus obligaciones y horarios impone.


 El blog de Pedro está buenísimo y vale la pena entrar para conecer más de sus trabajos con los textos y cortometrajes.http://pedromairal.blogspot.com/2006/06/reseas-sobre-consumidor-final.html.

Me atrevo a transcribirles algunos versos para que conozcan su escritura:

***

TODOS LOS DÍAS

Los ojos reencontrados

al fondo de la taza, los bolsillos,

los platos, la vergüenza,

la sombra gris debajo de la ropa,

el olor a colonia dejado en ascensores,

los gritos de algún coito que se expanden

como palomas grises, por terrazas,

por huecos de aire y luz hasta las oficinas,

la gente que se baña entre azulejos,

que despierta en el subte reclusa de repente

con sólo abrir los ojos,

la gente vinculada

por sucios, infinitos cables negros,

hablando por teléfono de todas sus mascotas,

de parientes adentro de un quirófano

gente cavando un pozo en el asfalto,

buscando cañerías como venas,

gente llena de sueño, de silencio,

con miedo a despertar la historia mal dormida,

gente usando el idioma como un cuchillo oscuro,

un cuchillo gastado, pelando una manzana,

gente que huele a barro crecido de provincia,

que reza con violencia y en la noche

prende hornallas azules

Pedro Mairal



EN LAS BUENAS

Hoy en las buenas del sábado almorzamos

la música del sol, la carne, el vino,

un limón amarillo que girando

se abrió como la sombra

de nuestras bicicletas ya casi atardecidas

pasando entre los árboles,

las ramas que juntamos

para hacer este fuego que se apaga,

ahora que dormís y que tu gato

me mira a los ojos porque sabe

que hace unos pocos días

yo pensaba en dejarte.
                    
                                                                                           Pedro Mairal


                 *
TESTIGO OCULAR

Le prendió fuego a su departamento,

después salió al balcón para pegarse un tiro.

Pero el arma no andaba:

estaban viejas las balas.

Arrodillado en el balcón

parecía que en medio del incendio

cuidaba las macetas.

La gente desde abajo le gritaba.

Salía fuego, humo.

Funcionó el mecanismo finalmente

(percutor, pólvora, plomo)

y el tipo asesinó

a su animal cansado.

Quizá porque ese día

yo guardaba detrás mi furia muda

me cayó bien el hombre

y no me pareció tan mala idea:

quemar la vida entera y despedirse

por Crónica TV.


Pedro Mairal en "Consumidor Final"



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